
Dinosaurios en Puebla: hallan nuevas huellas fósiles y confirman que aquí caminaban varias especies
Hasta 120 millones de años atrás, dinosaurios herbívoros, carnívoros e incluso voladores caminaban por lo que hoy es Puebla. El hallazgo puso a temblar las barrancas de Tehuacán-Cuicatlán.

🧭 Un tsunami prehistórico dejó huella en Puebla
Un nuevo hallazgo del INAH en la reserva Tehuacán-Cuicatlán sacudió nuestra historia: en las localidades de Atexcal y Tehuacán —incluyendo Santa Ana Teloxtoc, Santa Catarina Tehuixtla y San Lucas Teteletitlán— aparecieron icnitas (huellas fosilizadas) que prueban que al menos tres tipos distintos de dinosaurios cruzaron por Puebla hace unos 120 millones de años.
Gracias a reportes de pobladores tras lluvias intensas, especialistas del INAH hallaron estas huellas en ríos y barrancas, lo que obligó a intervenir rápido para proteger esas evidencias

🦖 Detalles del hallazgo: herbívoros, carnívoros… y tal vez dinosaurios voladores
Entre el rastro detectado hay huellas típicas de dinosaurios herbívoros de la familia Iguanodontidae, así como marcas que podrían corresponder a saurópodos (conocidos por su cuello largo) y pequeños terópodos —dinosaurios carnívoros bípedos—.
Pero eso no es todo: también hay indicios que podrían apuntar a la presencia de terópodos grandes, posiblemente de la familia Allosauridae, y hasta señales de pterosaurios, es decir dinosaurios capaces de volar. Aunque estos últimos requieren análisis más detallados para confirmar.
🌊 De mar a tierra firme: así cambió Puebla en 120 millones de años
Los sedimentos donde aparecieron las huellas también contienen fósiles de moluscos marinos —caracoles, turritelas, trigonias— y madera fosilizada. Esto confirma lo que los geólogos ya sospechaban: hace 120 millones de años gran parte del sur de Puebla estaba bajo el mar, y las huellas quedaron impresas cuando esas zonas se convirtieron en playas o lagunas someras que luego emergieron.
Es decir: hoy recorres barrancas, desiertos o cuevas… pero en otro tiempo ese suelo fue lecho marino. Y encima, pisado por dinosaurios.
📢 La urgencia de proteger este tesoro fósil
Los sitios con huellas muchas veces están en senderos utilizados por la población local o caminos de terracería. Eso los vuelve vulnerables a saqueos, al tránsito humano, a la erosión… Por eso el INAH ya inició su registro oficial, y llama a la comunidad a no alterar ni saquear los rastros.
Este descubrimiento redefine las posibilidades de turismo científico, investigación paleontológica y educación en Puebla. Imagina: un “turismo dinosaurio” justo en tu estado…
Puebla no deja de sorprender. Un día cemitas y mole; al otro, huellas de titanes prehistóricos en nuestras barrancas. ¿Te lo imaginas? Si quieres, abrimos una encuesta: ¿Qué dinosaurio crees que pasó por Puebla: el tranquilo herbívoro, el aterrador carnívoro… o el volador? 🦕👇
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